EL DESTINO COMÚN DE CHILE Y BOLIVIA ES LA INTEGRACIÓN Y HERMANDAD DE LOS PUEBLOS

  

 

Santiago, viernes 25 de septiembre de 2015

 

Más allá de las resoluciones jurídicas de la Corte de La Haya o de estrategias políticas y comunicacionales de sus respectivos gobiernos, consideramos una necesidad ineludible la reanudación del diálogo entre Chile y Bolivia, en torno a una real política de integración entre nuestras naciones y respetando los intereses territoriales de cada uno, para establecer una paz duradera y mutuamente beneficiosa.

 

Asumiendo una clara conciencia socialista y latinoamericanista, Convergencia de Izquierdas considera que el camino natural entre dos pueblos, hermanados por una historia común desde los tiempos precolombinos, es el diálogo en torno a los múltiples intereses que nos unen y a las oportunidades que se abren para estrechar nuestros destinos en un camino común.

 

Nos sentimos parte de este gran universo indo-euro-afro-americano, diverso y multicultural, que ha visto frustradas durante más de 200 años sus aspiraciones de vivir una auténtica emancipación del colonialismo y el neocolonialismo. Todavía seguimos siendo el patio trasero de las grandes potencias del mundo desarrollado, que nos mantienen enfrascados en disputas territoriales generadas por los mezquinos intereses de las oligarquías nacionales, mientras las fuerzas imperialistas hasta hoy saquean de manera inmisericorde nuestras riquezas básicas. El verdadero conflicto no debe plantearse nunca entre pueblos hermanos, sino con quienes los han desposeído han mercantilizado sus derechos sociales y depredado los bienes comunes, como el mar, para beneficio privado.

 

Llamamos a los gobiernos de Chile y Bolivia a dar un paso adelante en nuestras relaciones bilaterales, poniendo como eje y de cara al futuro, los problemas reales que nos aquejan, como la desigualdad, la pobreza y las carencias en educación y salud para nuestros pueblos.

 

Abramos desde ahora un diálogo en todos los niveles, en la perspectiva de encarar cualquier conflicto geopolítico en el marco de una real integración política y económica, para lograr un salto colaborativo hacia el futuro, como el que soñaron nuestros próceres de la independencia.

 

Convergencia de Izquierdas

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La violencia naturalizada: una constante hacia las mujeres

  
Se suele llamar emergencia cuando ocurre algo inesperado –emerge- y rompe circunstancialmente nuestro diario vivir, llenándonos de incertidumbres, miedos e inseguridades. Sin embargo la emergencia no dura para siempre, pues llega un momento que la ‘rutina de la catástrofe’ pasa hacer nuestra nueva cotidianeidad. Nosotras/os chilenos sabemos muy bien de emergencias, las catástrofes naturales han golpeado nuestras costas desde que Chile no era Chile: terremotos, maremotos, irrupciones volcánicas, incendios, etc…
El día de ayer vivimos dos emergencias que interrumpió nuestro diario quehacer, el terremoto 8.4 que afectó a nuestro norte territorial, y que esperamos que todos y todas se encuentren bien, y la frase de la Diputada UDI Marisol Turres “Hay violaciones que no son tan violentas”. Twitter y Facebook estallaron por igual, periodistas y opinólogos criticaron el actuar de la diputada y toda la sociedad pareció unirse frente estas dos causas. Para nosotros jóvenes que militamos en el feminismo y en la izquierda no podíamos más que sumarnos a las voces críticas y de acción que ayer surgían, sin embargo –lo planteábamos recién- la catástrofe se vuelve rutina, las incertidumbres, miedos e inseguridades se normalizan (se naturaliza la violencia diría la teoría sociológica). 

Aprendemos a vivir con la violencia que genera la emergencia y parafraseando al fascismo contemporáneo experimentamos “violencias que parecen no ser tan violentas”. Por ejemplo hoy en Chile son violadas alrededor de 10 personas diarias, es decir 3650 personas al año, y de las cuales el 84% son mujeres (9 de cada 10 violaciones), y de cada 1 que se atreve a denunciar 4 no lo hacen, y como si fuera poco un porcentaje mínimo de los casos terminan con sentencia.

En Chile y en nuestra sociedad vivimos un en un estado de ‘rutina de catástrofe’ de violencia contra la mujer, la violencia esta naturalizada, cotidianizada, 1 de cada 3 mujeres han sido golpeada o sometida algún tipo de violencia, siendo la principal causa de muerte entre los 15 y los 44 años (ONU, 2013). La Encuesta de Victimización del Ministerio del Interior (2013) plantea que el 31,9% de las mujeres ha sufrido alguna forma de violencia, lo que corresponde a 2.931.173 casos en base a la población proyectada por el INE para el 2016. No obstante, alrededor del 30% denunció dicho delito y una gran parte no lo ratificó (47,7% violencia psicológica, 41% física y 67% sexual). Durante el año 2014 se cometieron 40 casos de femicidios consumados y 103 frustrados, y a la fecha del presente año ya pasamos esa triste cifra. 6,3% de las mujeres reporta haber vivido violencia sexual por parte de su pareja. Según AUPOL, en materia de delitos sexuales, hubo 3.524 casos donde la mujer es mayor de 18 años, lo que representa un 38,25% del total. Ahora bien, existe una “Cifra Oscura” de delitos sexuales por el tiempo promedio que toman en denunciar y por el tipo de vínculo que existe entre víctima y agresor. Según el Ministerio Público (2011-2013) del total de las víctimas de trata, un 94,7% de los casos son con fines de explotación sexual. Por su parte, OIM señala que en el período 2000-2006 en Chile, de 99 casos un 77% correspondía a trata internacional y 23% a interna, siendo el total de las víctimas mujeres. El acoso sexual callejero, sufrido por 3 de 4 personas en el último año, afecta al 85% de las mujeres y al 55% de los hombres encuestados; y es perpetrado en el 93% de los casos por un hombre. Los acosos verbales y no verbales solo son desaprobados por el 58% de los/as encuestados/as).

Y los números suman y siguen y cada vez se vuelven más impersonales. Por eso en Chile país de Teletones y Sábados Gigantes la lucha contra la Violencia Contra la Mujer en todas sus expresiones debe pasar de ser un twitter progresista y figuración televisada a un compromiso real de la sociedad por la defensa de las vidas de las mujeres, a una praxis liberadora para todos y todas.
Frente de Género

Convergencia de Izquierdas

Verdad, Justicia y Democracia 

 
 
​Hace 42 años, las FFAA y Carabineros, dirigidos por cuatro generales traidores a la ley y la Constitución y azuzados por civiles sediciosos y fascistas, bombardean el palacio de La Moneda derrocando al gobierno constitucional y democrático del compañero Presidente Salvador Allende Gossens, quien resiste heroicamente en su puesto combatiendo al fascismo que extendía su sombra sobre nuestra patria y su pueblo.

 

​La dictadura cívico-militar que se instala tras el Golpe de Estado desata sobre los hombres, mujeres, jovenes y niños de nuestra patria la más brutal represión a una escala que, hasta ese momento, era desconocida para un pueblo que no pocas veces, había sufrido ante los embates de unas FFAA serviles a los intereses de terratenientes y oligarcas. Pero el odio desatado a partir del 11 de septiembre de 1973 excede en extensión y brutalidad a los episodios anteriores. A partir de ese día, y por los 17 años siguientes, el terrorismo de Estado se entronizó de Visviri a Tierra del Fuego y de Cordillera a Mar, fracturando de forma indeleble a nuestro pueblo y condicionando hasta nuestros días el desarrollo pleno de la democracia en nuestro país.

 

​Hoy, a 42 años del Golpe fascista, conmemoramos la gesta y el valor de aquellos hombres y mujeres que dieron sus mayores esfuerzos en la resistencia a la brutal y cobarde acción de las FFAA y Carabineros, al compañero Presidente Salvador Allende quién dio su vida para defender el mandato que le diera el pueblo, y a todos y todas quienes desde dentro o desde fuera de Chile construyeron la resistencia a la dictadura civico militar, a todas y todos quienes por distintos medios enfrentaron la brutalidad de los cuarteles y, reorganizando a un pueblo golpeado y militarmente derrotado, enfrentaron la represión superando el terror instalado desde el Estado.

 

​Pero no basta con la conmemoración, hoy nuestra patria sigue desgarrada por las heridas provocadas por las violaciones sistemáticas a los Derechos Humanos, por la falta de verdad, por la aun escasa justicia, por la insubordinación de los cuerpos armados al poder civil. Por ello hoy demandamos:

 

1.- Verdad, fin a los pactos de silencio. Que las FFAA y de Orden abran sus archivos y entreguen toda la información de que dispongan y toda aquella que puedan recabar de sus funcionarios activos. La verdad es un primer paso indispensable, saber dónde están, pero también saber quién lo hizo. En este contexto, también exigimos el levantamiento del secreto canalla que se impuso al informe de la comisión Valech, es inaceptable que la verdad quede diferida 50 años, tiempo necesario y suficiente para garantizar la impunidad de los autores y cómplices, civiles y militares, de las peores violaciones a los Derechos Humanos que conozca la historia de nuestra patria.  

 

2.- Justicia plena. Que se establezcan todas las responsabilidades, tanto de militares como de sus cómplices civiles. Exigimos la condena de todos aquellos que colaboraron con la represión y el terrorismo de Estado, de aquellos que entregaron listas de supuestos enemigos, de los que prestaron vehículos, de los que torturaron y especialmente de los responsables políticos de encubrir y negar los crímenes que en nuestro país se cometieron en los 17 años de dictadura cívico-militar, ex ministros y subsecretarios que prestaron sus servicios a la Tiranía genocida.

 

3.- Demandamos que las FFAA y de Orden retiren de todas sus unidades, vehículos y condecoraciones cualquier símbolo que homenajee a los responsables del Golpe de Estado y de las violaciones a los Derechos Humanos. Unas fuerzas armadas modernas, respetuosas de la democracia y de los Derechos Humanos no pueden contener en su seno símbolos que celebren la traición y el terrorismo de Estado.

 

4.- Exigimos la baja inmediata, deshonrosa y degradación de todos aquellos funcionarios de las FFAA y Carabineros que hayan formado parte de los órganos represivos de la dictadura, y de todos aquellos que, sin haber pertenecido a los mencionados órganos, sean condenados por violaciones a los Derechos Humanos.

 

5.- Nos parece inaceptable que a 25 años del fin de la dictadura, todavía la subordinación de las FFAA al poder civil no sea plena. Exigimos la renuncia, o en su defecto la baja, del Comandante en Jefe del Ejército, general Oviedo, quien se ha negado a explicar a la Cámara de Diputados la permanencia de símbolos golpistas en las unidades militares. Una democracia plena demanda la subordinación de las instituciones armadas al poder civil, la altanería del general Oviedo sólo se puede subsanar con su renuncia o su baja.

 

​A más de cuatro décadas del golpe fascista, y a 25 años del fin de la dictadura cívico-militar, la estela de dolor y muerte que regó sobre nuestra patria sigue viva, la falta de verdad, justicia y democracia la mantienen presente, debe ser objeto de nuestros afanes mantener la memoria, exigir justicia y bregar por una democracia radical donde nunca más se dé cabida a la traición y al odio que dio origen al más negro capítulo de nuestra historia.

   

  

  

 

 

Convergencia de Izquierdas

11 de Septiembre de 2015

 

4 de Septiembre, el pasado demanda futuro.

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                  Hoy, al cumplirse 45 años del triunfo de la Unidad Popular, encarnado en la elección democrática por sufragio universal y secreto del Presidente Salvador Allende Gossens, celebramos con los ojos del presente el gran triunfo de aquella alianza político-social que encarnó, en su programa y en su gobierno, los anhelos de los más postergados de nuestra patria, de los trabajadores urbanos y rurales, hombres, mujeres, jóvenes y niños por construir una sociedad más humana y justa, en que por medio de un proceso democrático y pluralista finalmente se transformara a Chile en la casa de todos quienes en ella habitamos, proceso señero a nivel mundial donde “…cualquier ciudadano es libre de expresarse como mejor prefiera, de irrestricta tolerancia cultural, religiosa e ideológica, donde la discriminación racial no tiene cabida.”. En esa República democrática, el pueblo entraba a La Moneda con su programa, sus organizaciones, sus sueños y esperanzas.

                  El golpe militar, la dictadura cívico-militar en que devino el golpe faccioso y la revolución neoliberal que impusieron a sangre y fuego, han instalado en nuestra patria un modelo de sociedad individualista, donde el capital secuestra al estado y a la democracia que es la antítesis más absoluta del proyecto socialista y solidario que levantara el movimiento popular triunfante el 4 de septiembre de 1970. Este modelo y este orden social ha sobrevivido al fin de la dictadura gracias al accionar de la derecha que dio soporte político e ideológico a la dictadura y a la aquiescencia cómplice de quienes, serviles al interés del gran capital, la han defendido ignorando el mandato popular y traicionando las convicciones que dicen defender, y se han constituido como miembros de una casta político-empresarial que desvergonzadamente saquea las riquezas de Chile mientras sostienen ideológicamente uno de los países más mercantilizados y desiguales del mundo.

                  Esta realidad vergonzosa nos convoca hoy, al mismo tiempo que celebramos los triunfos del pasado a mirar al futuro, a construir una alternativa que cimiente una nueva mayoría política y social donde se aglutine a todas las fuerzas democráticas que pugnen por superar el orden pinochetista y la noche neoliberal que aún se tiende sobre nuestra patria gracias a aquellos lebreles concertacionistas, que criados en las faldas de la utopía, por no poder seguir su paso, la traicionaron y hoy son partidarios de capar al chancho para que engorde, y con él al pueblo, sus sueños y esperanzas.

La tarea de transformar esta sociedad individualista, mercantilizada y profundamente desigual para avanzar en la construcción de una democracia radical donde se desenvuelva una sociedad libre, solidaria, diversa y respetuosa del medio ambiente, nos convoca como izquierda, herederos orgullosos de los miles de hombres y mujeres que dieron a luz al triunfo popular como también de aquellos y aquellas que dieron sus mayores esfuerzos y sacrificios por expulsar a la tiranía y reconquistar la democracia.

Pero desde la izquierda también comprendemos que superar el orden neoliberal requerirágrandes esfuerzos que nos permitan incorporar, en un proyecto democratizador común,a todos y todas quienes hoy repudian el estado de cosas que hemos heredado de los cuarteles de la dictadura cívico-militar y de 25 años de espurias transacciones y componendas entre quienes hoy forman parte de la casta político-empresarial. En la celebración del triunfo Popular del 4 de septiembre de 1970, celebramos también el triunfo del espíritu unitario que lo permitió, y lo hacemos nuestro para construir en nuestra patria aquellas grandes alamedas por donde pasé el hombre y la mujer libre para construir una sociedad mejor.

Convergencia de Izquierdas.

4 de septiembre de 2015

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